El sonido del tambor siempre deja un recuerdo, porque estremece el espíritu.

señor feo

El mismo instrumento sirve para ambas cosas.

Su sonido -de acuerdo al repique- nos indica si debemos prepararnos para enfrentar al enemigo por la fuerza, acomodarnos para bailar su ritmo en las festividades o elevar al cielo su son para venerar el amor divino de la santidad.

Sin embargo, hay personas que escuchan sonar los tambores y piensan que, por lo elevado del sonido, son signos de guerra, son tambores que avecinan una amenaza.

Sonar los tambores de guerra es una expresión figurada que significa que se aproximan un conflicto, una confrontación grave, tensiones políticas severas o preparativos para una guerra inminente.

Históricamente, los ejércitos utilizaban tambores para marcar el paso, dar órdenes en el campo de batalla o infundir miedo en el enemigo antes del combate.

Era una señal de alerta, pues escuchar el sonido de los tambores anunciaba que la paz se rompía y comenzaba la movilización armada.

Para efectos de nuestra entrega de este día, usamos el término de “suenan los tambores de guerra”, cuando los actores políticos comienzan a mostrar sus armas; se “pelan” los dientes muestran el músculo, mensajes velados o entre líneas.

Vaya, rompen el escenario de supuesta “civilidad, hermandad y concordia”-ambos grupos son “odiadores” por naturaleza, por costumbre y como forma de vida, usando eventos públicos, pancartas, carteles, discursos, de cara a un enfrentamiento hostil y sin posibilidades de acuerdos.

Todo esto se da ya en los actuales y sacrosantos escenarios del partido oficial Morena; del gobierno de la Cuarta Transformación (4T)-encarnado en el mandatario Javier May Rodríguez y la disputa por la candidatura a la presidencia municipal de Centro, entre Jorge Orlando Bracamonte Hernández (el “oficial”) y Daniel Arturo Casasús Ruz (el “opositor”).

Por un lado, las huestes afines a Javier May, quienes aplauden, vitorean y apoyan a Jorge Bracamonte; por el otro, el de Andrés Manuel López Beltrán (Andy), quien está determinado a sentar en la sede municipal de Tabasco 2000, a Daniel Arturo Casasús Ruz.

Braca versus Casasús (o-si usted lo prefiere-, Casasús contra Braca); aunque la verdad tendríamos que decir May contra Andy o Andy versus Javier May, ¿el orden de los factores altera el producto?, ya veremos; el tiempo nos lo dirá.

Cualquier movimiento de la oposición (Andy/Casasús), es un plan conspirativo, es una amenaza para la estabilidad del gobierno de Javier May y su candidato oficial (Braca); son signos de guerra y alertan hasta las fuerzas armadas y a sus seguidores, para que le pongan oído a esos “tambores de guerra”.

La idea-desde ahora-, es pintar su raya, limitar el territorio; es atemorizar para intentar frenar los apoyos en el marco de un hándicap electoral en pro de Villahermosa, que no esperó la fecha oficial de arranque y que ya “abre el telón”, para que se vean las actuaciones que han tenido los principales actores de la tragedia que ha vivido Tabasco y los tabasqueños, en los últimos años.

“Chipote con sangre; sea chico o sea grande”, decía la amenaza o arenga de cuando éramos niños y nos peleábamos en la escuela, en la calle o en la casa.

Y el fuego se abrió- “May vs Andy”- en el marco de la reciente asamblea informativa realizada en el parque la choca (auditorio) de este municipio de Centro, cuando la dupla conformada por el Rector de la Universidad de la Chontalpa (UPCH) y el alcalde de Cárdenas-ambos Maycistas hasta las cachas-, iniciaron la traición directa a Andy López Beltrán.

José Luis de la Cruz Córdova (Rector de la UPCH) y Euclides Alejandro Alejandro (presidente municipal de Cárdenas), comenzaron a mostrar sus preferencias y simpatías a favor de Jorge Orlando Bracamonte, en claro enfrentamiento y desafío a Andy López Beltrán; todo ello, con el beneplácito del oriundo de Comalcalco.

“Maycistas puros”, José Luis de la Cruz Córdova y Euclides Alejandro Alejandro, con sus publicaciones y muestras públicas de apoyo hacia Bracamonte (candidato de May Rodríguez), abrieron fuego en contra de Andy López Beltrán, enfrentándolo y enfrentándolos, públicamente.

José Luis de la Cruz y Euclides Alejandro, no hubieron hecho nada de no contar con el consentimiento y la aprobación oficial (la del gobernador Javier May Rodríguez), de quien vale decir, apoya y apoyará con todo a Jorge Bracamonte, de modo que el escenario le sea totalmente desfavorable a Andy y que el “neochilango”, recoja sus maletas y se vaya de Tabasco.

Desde que Andy se “instaló” en Tabasco, le ha hecho sombra al mandatario estatal, particularmente en el terreno electoral-y específicamente-, con la candidatura Morenista a la alcaldía de Centro. ¿Se imaginan ustedes lectores, al gobernador Javier May, sin tener el control total (político y económico), de la capital Villahermosa?; corazón político y económico de Tabasco, pero además con el 40 por ciento del padrón electoral estatal.

Javier May Rodríguez, prácticamente amarrado de manos en la propia capital de la entidad.

Javier May, solo no va armar la madriza en contra de Andy; por eso usará a sus incondicionales que tienen-a estas alturas- “vía libre”, para enfrentar y-mejor dicho- minar, resquebrajar, desajustar, enrarecer y lastimar el plan “Andysta”, de apoderarse de la alcaldía de Centro y de paso de todo el estado de Tabasco.

Jaque Mate** Por eso es que inició ya la guerra anunciada (Javier May en contra de Andy), y prevista en el marco de la candidatura a la presidencia municipal de Centro** se acerca ya no una batalla, sino una auténtica guerra** no tarda y esto revienta más y se ensombrece peor** y esto no lo va a perdonar Andy ** suenan y se oyen ya los tambores de guerra** al tiempo** fue todo por hoy** hasta mañana Dios mediante.