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El presidente de EU, Donald Trump, pasó de negociar con Irán en Ginebra a ordenar bombardeos junto a Israel, desatando una guerra en Medio Oriente con consecuencias inciertas.

La noche en que Donald Trump confirmó los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán fue el resultado de la tensión diplomática acumulada durante semanas y una ruptura definitiva que convirtió la negociación en pólvora y dio inicio a un conflicto en Medio Oriente.

Días antes, el mundo miró a Ginebra. Allí, enviados estadounidenses del presidente Donald Trump e iraníes buscaban una salida política a un conflicto que llevaba años incubándose. Sin embargo, mientras las conversaciones seguían en marcha, Estados Unidos acumulaba portaaviones y destructores en Medio Oriente. La diplomacia avanzaba en paralelo a un despliegue militar sin precedentes recientes.

El resultado fue un punto de quiebre. La Casa Blanca pasó de insistir en una solución negociada a lanzar, junto con Israel, una ofensiva militar contra Teherán. Lo que comenzó como presión estratégica terminó como una guerra abierta.

Esta es la historia, basada en entrevistas y sesiones informativas con funcionarios estadounidenses citadas por Bloomberg, de cómo se tomó la decisión de iniciar la guerra en Medio Oriente con la Operación Furia Épica.

¿Por qué Donald Trump desplegó fuerzas en Medio Oriente?

Trump reunió el mayor despliegue militar estadounidense en Medio Oriente desde la guerra de Irak en 2003. Portaaviones y destructores se posicionaron en la región, respaldados por escuadrones de aviones F-35 y F-22 en bases aliadas.

El objetivo era presionar a los líderes de Irán para que abandonaran sus programas nuclear y de misiles de largo alcance, además de frenar el apoyo a fuerzas aliadas armadas en la región. Trump dijo que prefería una solución diplomática, pero el despliegue continuó mientras avanzaban las conversaciones.

El discurso del Estado de la Unión de Donald Trump advirtió que funcionarios iraníes estaban “nuevamente persiguiendo sus siniestras ambiciones” de reconstituir su programa nuclear.

Las negociaciones de EU con Irán en Ginebra: ¿qué ocurrió?

Mientras el músculo militar de EU se hacía visible, la vía diplomática seguía activa. Jared Kushner, yerno de Trump, y Steve Witkoff volaron a Ginebra para reunirse con funcionarios iraníes.

De manera paralela, el secretario de Estado, Marco Rubio, informó a líderes del Congreso sobre el estado de las conversaciones.

Bloomberg señala que las evaluaciones de inteligencia en Washington no eran unánimes. La Agencia de Inteligencia de Defensa de Estados Unidos consideraba que el avance nuclear iraní seguía limitado, mientras que la inteligencia israelí proyectaba un escenario más urgente.

Algunos funcionarios estadounidenses advirtieron en privado que no se debía depender en exceso de las conclusiones israelíes.

Tras 16 horas de reuniones, Kushner y Witkoff regresaron a Washington sin un acuerdo. Aunque oficialmente se anunciaron nuevas conversaciones, el cálculo político ya se inclinaba hacia el conflicto.