GOLPE FEDERAL A LA POLICIA DE NEZA

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Un operativo de fuerzas federales en la colonia Benito Juárez habría derivado en la aprehensión de Jesús “N”, presunto jefe policial de la zona norte de Nezahualcóyotl, señalado por versiones periodísticas por su posible vínculo con delincuencia organizada y secuestro. La visita relámpago de Omar García Harfuch, titular de la SSPC, dejó más preguntas que certezas y puso bajo la lupa la corporación que encabeza Vicente Ramírez García.

El despliegue, ocurrido en la mañana de hoy miércoles en las inmediaciones de la avenida Adolfo López Mateos, entre Chimalhuacán y Cama de Piedra, involucró a elementos de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, la Secretaría de Marina y la Guardia Nacional. Según las versiones difundidas, el objetivo era un mando en activo de la Comisaría General de Seguridad Ciudadana de Nezahualcóyotl identificado como Jesús “N”, quien presuntamente desempeñaba funciones en la conflictiva zona norte del municipio.

El hermetismo oficial ha sido la tónica. Ni el gobierno municipal que encabeza Adolfo Cerqueda Rebollo ni la propia SSPC han confirmado de manera pública la identidad del detenido ni los cargos que se le imputan. La información disponible proviene de filtraciones periodísticas que señalan que el jefe policial fue asegurado bajo acusaciones de peso: delincuencia organizada y secuestro. Hasta que las autoridades competentes no emitan un comunicado oficial, cualquier señalamiento debe tomarse con la cautela que exige el principio de presunción de inocencia.

Un detalle que no pasó desapercibido en el terreno, de acuerdo con las crónicas periodísticas, fue la orden que recibieron policías estatales que patrullaban el perímetro: replegarse para no interferir ni alertar a los involucrados. El operativo, siempre según estas versiones, se habría coordinado desde el centro del país, sin concesiones locales. Al filo de las 7:00 de la mañana, un helicóptero descendió en las instalaciones de la Universidad Mexiquense de Seguridad; en él abordó García Harfuch para abandonar el municipio y continuar con su agenda.

La pregunta que hoy retumba en el palacio municipal y en la Comisaría es incómoda: ¿Por qué el nerviosismo evidente en la cúpula de seguridad local? Durante años, las denuncias ciudadanas han señalado presunta complacencia, protección y encubrimiento hacia jefes de servicio y de turno, especialmente en la zona norte. Con la federación entrando por la puerta grande a detener a sus propios mandos, la narrativa oficial de “municipio modelo” —sostenida con bombos y platillos por Cerqueda Rebollo, quien incluso fue nombrado representante del EdoMex ante la Conferencia Nacional de Seguridad Pública Municipal — se tambalea.

No es un hecho aislado. En octubre de este mismo año, un video exhibió a otro mando de la policía municipal, identificado como Roberto “N”, presuntamente golpeando a un detenido durante un interrogatorio dentro del Palacio Municipal. El gobierno de Cerqueda Rebollo no se pronunció entonces sobre posibles sanciones. La acumulación de señalamientos dibuja un patrón que trasciende un caso individual y apunta a los mecanismos de supervisión interna de la corporación.

La pelota está en la cancha de las autoridades federales y municipales. Exigir información oficial clara y oportuna no es un capricho periodístico: es un derecho de los ciudadanos de Nezahualcóyotl, que merecen saber si quienes portan el uniforme y la placa están al servicio de la ley o de otros intereses.