Edomex enfrentaría una posible reducción de recursos para agua en 2027
El Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) 2027 plantea para el Estado de México una reducción de 22.3% en subsidios federales para acciones de agua; sin embargo, los recursos aún no están definidos, pues el documento se encuentra en proceso de discusión y aprobación.
El Estado de México enfrentaría en 2027 una reducción en los recursos federales destinados directamente a acciones relacionadas con el agua, justo en un contexto en el que la entidad mantiene problemas de disponibilidad, sobreexplotación de acuíferos, infraestructura con necesidades de modernización y un servicio que en distintas zonas todavía presenta interrupciones.
De acuerdo con el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) 2027, el Estado de México tendría asignados 197 millones 540 mil 396 pesos en el Anexo 29, correspondiente a subsidios para acciones en materia de agua.
La cifra representa una disminución de 56 millones 835 mil 123 pesos, equivalente a 22.3% menos respecto a los 254 millones 375 mil 519 pesos considerados en el presupuesto federal aprobado para 2026.
La reducción se concentra principalmente en los recursos destinados a administración del agua y agua potable, que pasarían de 213 millones 808 mil 614 pesos en 2026 a 159 millones 401 mil 462 pesos en 2027. Esto significa una disminución de 54 millones 407 mil 152 pesos, equivalente a 25.4%.
El segundo componente corresponde a los subsidios hidroagrícolas, relacionados con la infraestructura necesaria para el aprovechamiento del agua en actividades productivas del campo. En este rubro, el presupuesto pasaría de 40 millones 566 mil 905 pesos a 38 millones 138 mil 934 pesos, una reducción de 2 millones 427 mil 971 pesos, equivalente a 6%.
En el proyecto de presupuesto para 2027, las cantidades aparecen separadas entre ambos conceptos: 159.4 millones de pesos para administración del agua y agua potable y 38.1 millones para subsidios hidroagrícolas.
¿Para qué sirven estos recursos?
El recorte no significa que desaparezca el gasto público en agua en el Estado de México, sino que disminuye una bolsa específica de subsidios federales que se utiliza para financiar acciones de infraestructura y fortalecimiento de los servicios.
En el caso del agua potable, los recursos federales pueden respaldar obras y equipamiento para ampliar o conservar las redes de abastecimiento, drenaje y saneamiento, además de estudios y proyectos, sistemas de desinfección y otras acciones destinadas a mejorar la cobertura y calidad de los servicios en zonas urbanas y rurales.
De hecho, Conagua es la instancia federal responsable de conducir la política hídrica nacional y de operar programas de apoyo vinculados con agua potable, drenaje, tratamiento e infraestructura hidroagrícola y define al Programa de Agua Potable, Drenaje y Tratamiento (Proagua) como un mecanismo para apoyar infraestructura, equipamiento, estudios, proyectos y desinfección del agua.
Esto coloca el recorte en un contexto relevante para la entidad, porque no se trata únicamente de disponer de agua en las fuentes de abastecimiento, sino de contar con la infraestructura necesaria para extraerla, conducirla, potabilizarla, distribuirla y posteriormente, tratar las aguas residuales.
En el caso de los recursos hidroagrícolas, la bolsa está vinculada con la infraestructura que permite utilizar el agua en las zonas agrícolas. El Programa de Apoyo a la Infraestructura Hidroagrícola de Conagua contempla acciones de rehabilitación, tecnificación, conservación, construcción y equipamiento, además del fortalecimiento de las organizaciones de usuarios.
Es decir, estos recursos tienen una relación directa con la capacidad del campo para utilizar el agua de manera más eficiente, cuya política hídrica federal ha colocado la tecnificación del riego como una de sus prioridades, con el objetivo de producir alimentos utilizando menos agua y, en determinados casos, liberar volúmenes que puedan destinarse al consumo humano o a la recuperación de los acuíferos.
Edomex y el agua
La reducción presupuestal ocurre mientras el diagnóstico hídrico estatal reconoce una situación de presión sobre las fuentes de abastecimiento.
De acuerdo con el Programa de Fomento a la Cultura del Agua para el Estado de México 2026, la oferta natural de agua subterránea de la entidad se estima en 3 mil 168.7 hectómetros cúbicos, frente a una demanda de 3 mil 580.8 hectómetros cúbicos, lo que representa un déficit de 412.1 hectómetros cúbicos.
El documento también señala que 40% del suministro de agua del estado proviene de la extracción de nueve acuíferos y que ocho de ellos se encontraban en condición de sobreexplotación con base en información publicada por Conagua en 2025. Entre los más afectados aparecen los acuíferos de Cuautitlán-Pachuca, Texcoco y Valle de Toluca.
La presión no solamente se refleja en la disponibilidad del recurso. El mismo diagnóstico indica que, de más de 5.4 millones de viviendas registradas en la entidad, 82.2% cuenta con agua entubada dentro de la vivienda, pero la continuidad del servicio también presenta limitaciones: se reporta una dotación promedio de cinco días por semana y alrededor de 14.5 horas diarias.
La situación se manifiesta de manera distinta en cada región. En algunos municipios el problema está relacionado con la disponibilidad de las fuentes; en otros, con redes antiguas, fugas, capacidad de bombeo o dificultades para llevar el servicio a comunidades alejadas.
