Interceptan a “flota fantasma” con combustible para Cuba y la traen a Yucatán

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La Guardia Costera de Estados Unidos interceptó en pleno Mar Caribe al buque M/V Grace, señalado de transportar combustible de manera ilícita con destino a Cuba, y lo escoltó hasta el puerto de Progreso, Yucatán, donde la Marina de México confirmó el cargamento ilegal.

La operación, aunque fue anunciada oficialmente este viernes 2 de octubre de 2026, ocurrió el pasado 5 de septiembre entre las costas de Cuba y México, según confirmó la propia Guardia Costera.De acuerdo con el comunicado oficial, el buque de 91 metros de eslora utilizaba tácticas de la llamada “flota fantasma” o “flota en la sombra”, es decir, maniobras para apagar su rastreador, cambiar de bandera y ocultar su ruta para evadir el bloqueo petrolero impuesto por Washington.En el abordaje participaron dos navíos, un avión de vigilancia marítima HC-144 y un equipo táctico de élite.

Tras la inspección inicial, los guardacostas no llevaron el barco a Florida, sino que lo escoltaron hasta México.Ya en Progreso, un equipo de inspección de la Secretaría de Marina, junto con personal de Aduanas, Capitanía de Puerto y FGR, abordó la embarcación y confirmó lo que sospechaba Estados Unidos: *grandes cantidades de combustible almacenadas de forma irregular en los tanques de lastre*, además de contenedores en cubierta que presuntamente también contenían hidrocarburo ilícito.

Estados Unidos no reveló cuántos litros llevaba ni cómo supo que iba a Cuba, solo señaló que la evaluación se basó en “información de inteligencia”.Este es el segundo golpe de este tipo. A principios del verano, fue detenido el buque Jaira Provider, con bandera de San Cristóbal y Nieves, bajo el mismo señalamiento.El contexto:El caso se enmarca en el cerco petrolero total que el gobierno de Donald Trump impuso a Cuba desde enero de 2026, tras la captura del venezolano Nicolás Maduro, quien era su principal proveedor de petróleo.

La isla vive desde entonces su peor crisis energética desde 2024, con apagones nacionales de hasta 12 horas y un sistema eléctrico colapsado. Washington acusa a La Habana de representar una “amenaza extraordinaria” y ha advertido que impedirá cualquier transferencia de combustible no regulada que ponga en riesgo el medio ambiente marino del Caribe.