JAVIER HERRERA BORUNDA MÁS QUE UN APELLIDO

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Mucho se ha dicho en la Cuenca que Javier Herrera Borunda, hijo del ex gobernador Fidel Herrera Beltrán, no tiene nada que hacer.Para algunos podrá representar solo un apellido. Pero viendo los hechos, hay que reconocerlo: Javier Herrera está demostrando talento, capacidad y trabajo legislativo serio para mejorar la democracia en el país.

Como presidente de la Comisión de Vigilancia de la Cámara de Diputados, que vigila a la Auditoría Superior de la Federación, es el que hoy le está poniendo orden a todo lo que conlleva al restablecimiento del INE.

No se anda con rodeos. Acaba de advertir que la designación del próximo titular del INE será un voto de confianza, no un cheque de impunidad. Y destapó lo que nadie quería ver: un oligopolio histórico de no más de 5 empresas que por más de 20 años han acaparado el negocio de las urnas, las boletas y el material electoral.

Con sobreprecios. Con moches. Investigado ya por la ASF.Eso es hacer política de altura. Eso es defender el dinero del pueblo.Y por eso en la Cuenca del Papaloapan se empieza a escuchar fuerte su nombre.

Si Javier Herrera Borunda acepta ser candidato a diputado federal de mayoría por el Partido Verde Ecologista que él representa y logra el triunfo, sería un gran acierto para los cuenqueños.Tener por fin un diputado digno, electo por el voto directo de la gente de la Cuenca, no como lo decían de él, un plurinominal de lista que nunca pisa el terruño.

Un diputado que sí represente a la Cuenca del Papaloapan.Y aquí la herencia pesa, pero no aplasta, inspira.Su padre, Fidel Herrera Beltrán, fue un maestro de la política legislativa. Cuatro veces diputado federal por Pánuco, Boca del Río y dos veces por Cosamaloapan. Senador de la República. Gobernador.

Un veracruzano que siempre hizo leyes que beneficiaron a Veracruz.Ahora el cachorro va por el mismo camino, pero con rugido propio.¿Que si tiene con qué? Ya lo está demostrando en San Lázaro.Al grano: la Cuenca necesita un legislador que conozca la tribuna y que conozca el surco.