Señor Senador Oscar Cantón Zetina considerando su encargo, su conocimiento y amplia trayectoria en la vida pública de nuestro a estado, respetuosamente le conmino a lo siguiente:

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El Gobernador de Tabasco lleva más de 18 meses ocupando el penoso lugar 31 en aceptación, dado su mal gobierno, en cierres de calles y carreteras por falta de energía eléctrica, agua potable, inundaciones de colonias, contaminación ambiental, particularmente en Dos Bocas, abusos de la fir olmeca, entre otros. A esto se suman la federalización de los servicios de salud, educación, seguridad pública y procuración de justicia; es decir, nadan de a muertito los del estado. Sin pasar por desapercibido que se permite y solapa las prácticas antidemocráticas que impiden ejercer las funciones inherentes al cargo y provocan conflictos internos que impiden la plena vigencia del orden jurídico del Estado, como son las quemas de establecimientos y comercios, asesinatos, extorsiones o robos, entre otros.

Por su parte, el Poder Judicial está representado por un abogado que debe el encargo de Notario Público al Gobernador; que fue asistente de campaña del mismo, y que ha fallado en corregir las deficiencias del poder judicial, existe faltas de jueces de control penal, jueces civiles y familiares; retrasos de acuerdo de hasta dos meses, con diversas quejas públicas y, particularmente, señalado de apoyar a sus compadres y litigar por medio de un despacho privado; lo cual debe ser investigado.

En el Poder Legislativo existe un pseudo médico, ya que nunca ha ejercido ni tiene un modo honesto de vivir antes de ser diputado, totalmente dependiente del poder ejecutivo; aprobando leyes que en poco abonan al estado de derecho, sino que hunden a Tabasco, como son las leyes de:
Prestamos al 100%, Guardia Estatal, de los Trabajadores, del ISSSET, sancionarla extorsión cuando existe una Ley General, código penal, de la fiscalía y poder judicial.

Por lo anterior, es oportuno abordar lo establecido por el Artículo 76, fracción V de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, para desaparecer poderes públicos y designar sustitutos que tengan la capacidad y el conocimiento de la vida pública.