A 40 años de México 86 y a las puertas del Mundial 2026, los vestidores del Estadio Neza se transforman en Museo y hoy abre sus puertas
En el marco de los preparativos de la zona oriente del Valle de México ante la inminente llegada de la Copa del Mundo 2026 —que por primera vez se celebrará de manera conjunta en México, Estados Unidos y Canadá—, el municipio de Nezahualcóyotl ha dado un paso firme para rescatar su memoria futbolística con la apertura de un Museo.
A exactamente 40 años de la justa mundialista de México 1986, la emblemática zona de vestidores del Estadio Neza 86 ha sido rehabilitada y convertida en un emotivo museo que abre sus puertas a partir de hoy.
El evento de inauguración estuvo encabezado por el alcalde de Nezahualcóyotl, Adolfo Cerqueda Rebollo, quien cortó el listón de este nuevo espacio cultural y deportivo.El mandatario local extendió una invitación a visitantes locales, de otros estados del país y extranjeros para que asistan a revivir las glorias de un inmueble que marcó una época de oro en el balompié nacional.
La muestra, titulada bajo el concepto de rescate de la identidad local, fue organizada por el director de Cultura de Nezahualcóyotl, Juan Martín Pérez Chávez, en colaboración con el diseñador, artista plástico y expositor Ricardo Guerrero Jiménez.
Un rescate cultural frente al deterioro estructural
El Estadio Neza 86, propiedad actual de la Universidad Tecnológica de Nezahualcóyotl (UTN), atraviesa desde hace años una situación crítica.El inmueble, que se hunde paulatinamente debido a las condiciones fangosas del ex Vaso de Texcoco, se encuentra prácticamente inservible y con graves daños estructurales en sus graderías.
A pesar de promesas políticas del pasado que quedaron en el olvido —como la primera piedra de remodelación colocada en el sexenio del exgobernador Eruviel Ávila—, la estructura del coloso sigue deteriorándose, manteniendo únicamente impecable su cancha.Ante este panorama, las autoridades municipales decidieron aprovechar el área de los vestidores para rescatar el alma del lugar antes de que el tiempo borre sus huellas.
El estadio ya no sirve para eventos masivos debido al daño, pero lo estamos aprovechando y dignificando a través de este museo para que las porras, los fanáticos y las nuevas generaciones no olviden las hazañas de los jugadores de alto rendimiento que pisaron esta cancha”, señalaron los organizadores durante el recorrido.
