El costo promedio de corrupción por ciudadano alcanzó 5,432 pesos; la 4T no logra frenar el delito; otra promesa fallida de AMLO

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El expresidente Andrés Manuel López Obrador prometió terminar con la corrupción de “arriba para abajo”, pero si fue otra promesa fallida, pues dicho delito repunto en los últimos años donde a través de sobornos o “mordidas”, esta situación ha generado un costo total para los ciudadanos de casi 25 mil millones de pesos, según el INEGI.

En total, 6.9 millones de personas que interactuaron con el sector público fueron víctimas de algún acto de corrupción, principalmente a través de sobornos o “mordidas” por parte de las autoridades o funcionarios públicos.

Los costos económicos de la corrupción en México, alcanzaron su nivel más alto en una década, y la percepción y prevalencia de actos corruptos en trámites repuntó e incluso se mantiene elevada, según un estudio del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO).

El IMCO analizó la Encuesta Nacional de Calidad e Impacto Gubernamental (ENCIG) 2025 para dimensionar el impacto de este cáncer en la competitividad del país y descubrió que “el costo de la corrupción llegó a su nivel más alto en diez años”.

En 2025, el costo promedio de corrupción por ciudadano alcanzó $5,432 pesos, un aumento de 15 por ciento respecto a 2023 y el nivel más alto en diez años.

Pero eso no es todo, pues la tendencia y percepción a la baja que registró la corrupción hace unos años, no solo se revirtió, sino que aumentó en los últimos dos años, del 2023 al 2025, es decir, en el último tramo del gobierno del entonces presidente Andrés Manuel López Obrador y el inicio del gobierno de Claudia Sheinbaum.

Para 2025, cuatro de cada cinco mexicanos consideraron que la corrupción es un fenómeno frecuente o muy frecuente en su entidad. Pero, la percepción subió de 83 por ciento a 84 por ciento entre 2023 y 2025, revirtiendo la tendencia a la baja observada desde 2017.

Michoacán, Baja California y la Ciudad de México son las entidades con mayor percepción (89 por ciento), mientras que Querétaro registra el nivel más bajo (67 por ciento).