¿Sabías que México produce 57 mil 995 toneladas de miel anualmente?

La mitad de la producción se consume a nivel nacional y el consumo anual per cápita es de alrededor de 300 gramos.

De acuerdo con la primera edición del Atlas Nacional de las Abejas y Derivados Apícolas, en el país la explotación de estos insectos se da principalmente en el sureste del país, en entidades como Yucatán, Campeche, Quintana Roo y Chiapas.

Actualmente hay alrededor de 43 mil apicultores registrados en 508 asociaciones ganaderas especializadas y más de 85 por ciento de los terrenos apícolas corresponden al tipo de ganadería ejidal. México produce 57 mil 995 toneladas de miel en promedio por año; el octavo productor a nivel mundial y el tercer mayor exportador, después de China y Argentina.

La mitad de la producción se consume a nivel nacional y el consumo anual per cápita es de alrededor de 300 gramos.

En materia de exportaciones, de 2014 a 2018 se enviaron al extranjero alrededor de 34 mil toneladas anuales de miel que generaron un ingreso promedio anual de 124 millones de dólares. Los principales destinos fueron Estados Unidos, Alemania, Bélgica, Arabia Saudita y Reino Unido.

En 2013 se produjeron más de 2 mil toneladas de propóleos en el mundo, con valor de 459 millones de dólares. Destacan en producción China, Argentina, Brasil, Cuba, Chile, Uruguay y Canadá, mientras que Dinamarca, Francia, Alemania, Hungría, Ucrania y Estados Unidos son los principales consumidores.

¿Qué busca el Atlas Nacional de las Abejas y Derivados Apícolas?

El Atlas es un proyecto elaborado por el Inegi, la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER) y la Fes Cuautitlán, que compila por primera vez en un sitio web la información sobre la apicultura en México, desde las características de la miel, hasta aspectos relacionados con la actividad económica en torno a las especies domesticadas: crianza de abejas, apoyos gubernamentales y volumen de producción, entre otros. También pretende fortalecer las políticas públicas en materia de protección del sector, la ubicación de las colmenas, el censo de productores, empresas y exportadores relacionadas al sector.

Identifica la situación en que se encuentran estos insectos, ya que el informe de la Plataforma Intergubernamental Científico-Normativa sobre Diversidad Biológica y Servicios de los Ecosistemas de las Naciones Unidas (IPBES, por sus siglas en inglés) advierte que 40 por ciento de los polinizadores invertebrados, en particular algunos tipos de abejas y mariposas, podrían enfrentar en este momento un proceso de extinción.

Puede ser consultado en el sitio de la SADER y presenta seis capítulos, entre ellos Biología y comportamiento de las abejas, la miel en México, producción, actividad, recolección y uso de los derivados, producción de miel por estado y municipio y la balanza comercial de México con datos de importación y exportación.

Miguel de Avellano, Director de estadística del Inegi en materia de Medio Ambiente, explicó que esto permitirá dar orientación a la toma de decisiones en este sector que impacta en rendimiento de cultivos, producción de textiles y control del medio ambiente.

Importancia de los polinizadores

El servicio brindado por los polinizadores, en general, beneficia la propagación y producción de más de 60 por ciento de todas las plantas cultivadas y es fundamental para la producción de hasta 70 por ciento de los cultivos usados directamente para consumo humano. Los polinizadores están vinculados al rendimiento de al menos 87 cultivos de gran importancia para la alimentación en el mundo.

Las abejas contribuyen a este servicio, ya que son polinizadores generalistas que visitan muchos tipos de flores. Este Atlas surge también de la necesidad de identificar la situación en la que se encuentran las abejas, de las que existen 20 mil especies clasificadas en siete familias.

México es hábitat de una amplia variedad de ellas, calculada en cerca de dos mil especies. La miel es usada como fuente de azúcares para producir vino y cerveza de miel.
En las industrias cosmética y farmacéutica se utiliza en productos como cremas, jabones, shampoos y preparaciones medicinales, entre ellas jarabes y tratamientos especiales.

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