Perfiles fabricados en la investigación del asesinato de Carlos Manzo
El caso del asesinato del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, está lejos de cerrarse.
Por Guadalupe Lizárraga
El caso del asesinato del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, está lejos de cerrarse. A casi cuatro semanas del crimen, las identidades de los presuntos responsables continúan envueltas en contradicciones y fallas oficiales. La versión de las autoridades investigadoras no sólo se modificó cuatro veces en menos de diez días, sino que se apoyó en fotografías, nombres y supuestos confesos sin origen verificable.
La primera versión del gobierno federal presentó a Osvaldo Gutiérrez Vázquez, “El Cuate”, como el asesino material; una identidad que resultó ser un montaje digital difundido el 4 de noviembre por el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch.
Dos días después, el fiscal de Michoacán, Carlos Torres Piña, desmintió esa línea y confirmó que el tirador abatido era Víctor Manuel Ubaldo Vidales, de 17 años. Para el 10 de noviembre ya se reportaba la ejecución de dos nuevos implicados, identificados sólo por los nombres de pila. Fernando Josué «N» y Ramiro «N». Cuatro días más tarde, el discurso oficial presentó otros dos nombres con alias: Jorge Armando “N”, “El Licenciado”, como supuesto autor intelectual, y Jaciel Antonio «N», “El Pelón”, como reclutador de los jóvenes sicarios.
Sin embargo, durante la audiencia de control en el penal del Altiplano, presidida por el juez Luis Fernando Díaz Parra, Jorge Armando “N” negó cualquier vínculo con el crimen organizado y rechazó la acusación de ser el autor intelectual del homicidio. Declaró que nunca ha pertenecido a ningún cártel y denunció que fue detenido y golpeado para obligarlo a firmar declaraciones. “No conozco a nadie del narco ni pertenezco a ninguna organización criminal”, afirmó ante el juez. Su defensa señaló irregularidades en la detención y en la narrativa fiscal que lo asocia con el CJNG. Tras escuchar a ambas partes, Díaz Parra ordenó prisión preventiva mientras continúa la investigación por homicidio calificado.
De desaparecido a sicario, el caso de Fernando Josué
La segunda identidad plenamente confirmada fue la de Fernando Josué Leal Aceves, de 16 años, uno de los jóvenes ejecutados y hallados en la carretera Paracho–Uruapan. Su nombre era conocido en la región desde marzo de 2023, cuando fue reportado por su madre María Teresa Aceves como desaparecido junto a otro adolescente y posteriormente localizado con vida.
En 2024 fue ingresado a un centro de rehabilitación en Veracruz, donde tenía actividad regular en las redes sociales. Su último post fue en Facebook el 4 de enero de 2025. La siguiente mención pública de su nombre fue el 10 de noviembre de 2025, no como detenido ni imputado, sino como uno de los ejecutados que la fiscalía vinculó al asesinato del alcalde. Los datos del acta de defunción en el Registro Civil de Michoacán verifican que fue asesinado por un proyectil en la cabeza.
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