SE UTILIZO FUERZA PÚBLICA CON UN NOTARIO, Y RESPONDIERA LLAMADO DE GOBIERNO DEL ESTADO; CÓRDOBA, EPICENTRO DEL CARTEL INMOBILIARIO.
SE RUMORA DE CÓRDOBA, ABOGADOS PREPARAN OFICIOS Y EN XALAPA HASTA MOVILIZACIÓN PARA DEFENDER SUS PRIVILEGIOS.
La red de corrupción que opera, como lo llaman la gobernadora y el secretario de gobierno “Cártel Inmobiliario” en Veracruz, no solo involucra a notarios y funcionarios, sino que ahora enfrenta un nuevo frente, abogados que, incapaces de defender sus casos con argumentos legales, recurren a la compra de sentencias y al despojo de propiedades.
En Córdoba, epicentro de este entramado, corre el rumor entre el gremio jurídico de que algunos de sus colegas preparan una movilización en Xalapa, según declaraciones de litigantes de Córdoba, quienes pidieron el anonimato por miedo a represalias de ¡ Sus mismos colegas ! . Su objetivo no es exigir justicia, sino preservar el “statu quo” que les ha permitido lucrar con la impunidad. Según denuncias internas, estos litigantes forman parte del mismo sistema que despoja a familias enteras de sus patrimonios, amparados en la complicidad de jueces y notarios.
El secretario de Gobierno, Ricardo Ahued Bardahuil, ya había advertido: “Que tiemble quien tenga que ver en esto”. Y es que, tras la detención de un notario con uso de fuerza pública, quedó claro que el gobierno estatal no dará marcha atrás en su cruzada contra este cártel. Las revisiones a todas las notarías comenzaron el lunes 9 de febrero, bajo órdenes de la gobernadora Rocío Nahle García, en un intento por desmantelar décadas de opacidad.
Pero el problema no solo está en los escritorios notariales. En el Registro Público de la Propiedad, 180 trabajadores laboran como “meritorios”—sin salario—, una práctica que, según reconoció Ahued, ha facilitado la corrupción. Mientras copian documentos y mueven archivos, el verdadero poder se ejerce entre bambalinas, donde abogados y funcionarios negocian sentencias a cambio de favores.
La posible movilización de estos abogados en Xalapa no sería más que un intento por intimidar a las autoridades, una táctica para mantener sus privilegios en un sistema judicial donde, hasta ahora, la ley se compraba, no se aplicaba.
Este es el momento en que Veracruz debe decidir si sigue siendo rehén de unos cuantos o si, por fin, la justicia llegará para todos. La advertencia del secretario es clara: “Esto va en serio”. Y la ciudadanía, atenta, espera que las palabras se conviertan en acciones.
Porque en Veracruz, la corrupción ya no es un secreto. Es una batalla abierta.
A ver si de verdad son muy panteras algunos los picapleitos de Córdoba, vienen por ellos y ahora sí no hay dinero que los ayude a salvarse…..¡ Lero, Lero !
