Inflación alcanza 4.63%, el mayor nivel desde 2024

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El índice de precios registró la mayor alza quincenal para una primera mitad de marzo desde 1998, según datos del INEGI.

Para los analistas, las cifras cierran el margen para que el Banco de México retome los recortes a la tasa de interés de referencia.

El índice subyacente continuó moderándose y avanzó a su menor ritmo en el año, con 4.46 por ciento anual, y en su interior los precios de las mercancíasaumentaron 4.43 por ciento, mientras que los servicios subieron 4.49 por ciento y ligaron dos quincenas acelerándose.

En tanto, el componente no subyacenterepuntó 5.18 por ciento anual, la mayor alza desde mediados del año pasado, ante el aumento de 23.9 por ciento en los precios de las frutas y verduras, el más significativo desde julio de 2024.

Janneth Quiroz, economista en jefe de Monex, señaló que el dato de inflación de la primera quincena de marzo introduce un elemento de preocupación, pero debe interpretarse con matices. “Más que un cambio de tendencia, lo que estamos observando es una interrupción en la trayectoria de desaceleración que se venía consolidando en meses previos”.

Detalló que el repunte parece estar explicado, en buena medida, por factores de corto plazo, particularmente presiones en los componentes más volátiles. En este sentido, djio, el reciente incremento en los precios del petróleo —en un contexto de escalada geopolítica en Medio Oriente— ha comenzado a reflejarse en mayores costos de combustibles, lo que eventualmente se transmite a otros precios a través de costos de transporte y logística.

Sin focos rojos

Sin embargo, Quiroz destacó que un punto clave es que la inflación subyacente —que refleja de mejor manera la tendencia de mediano plazo— no ha mostrado un deterioro significativo. Esto sugiere que, por ahora, no hay evidencia de un desanclaje en la dinámica inflacionaria, sino más bien de un choque transitorio que podría generar volatilidad en el corto plazo

Aun así, el dato sí es relevante desde el punto de vista de política monetaria, ya que refuerza la necesidad de cautela. En particular, complica el panorama para recortes adicionales en la tasa de interés en el muy corto plazo

James Salazar, subdirector de análisis económico en Kapital Grupo Financiero, coincidió en que el resultado de la inflación muestra que no hay un foco rojo que alerte que la inflación se va a disparar, porque todavía está concentrada en elementos muy volátiles que en cualquier momento pueden ceder.

“Preocupa a medias, porque es un valor alto; la segunda quincena está por arriba del límite superior del rango que puede permitir Banxico para que pueda fluctuar la inflación, en este caso arriba de 4.60 por ciento”, enfatizó.

“El dato en sí es malo, pero no es muy negativo porque no necesariamente implica que estemos en una situación de presiones inflacionarias constantes, ya que está muy concentrado en el rubro no subyacente, que es muy volátil, en particular en frutas y verduras”, advirtió.

Consideró que el problema es que si esto comienza a contaminar al componente subyacente, que si bien se moderó marginalmente, continúa elevado, y acumuló 20 quincenas por arriba del 4 por ciento. “Pensamos que la presión será muy coyuntural todavía”, proyectó Salazar.

A la espera de Banxico 

Alejandro Saldaña, economista en jefe de Ve por Más, señaló que el panorama inflacionario la postura monetaria actual no dejan margen de maniobra en el corto plazo para Banxico.

“Dado el deterioro en el panorama inflacionario y a que la tasa de interés objetivo de Banxico se encuentra dentro del rango estimado de su nivel neutral, prevemos que Banxico no anunciará cambios este jueves en su postura monetaria”, dijo.

Gabriela Siller, directora de análisis económico de Banco Base, señaló que, ante la actual coyuntura de elevada incertidumbreel Banco de Méxicodebería cambiar su postura y discurso, manteniendo la tasa de interés sin cambios.

“Se han materializado riesgos al alza para la inflación, que podría seguir subiendo sila guerra en Irán y la inseguridad pública en México continúan”, señaló, y consideró que de no haber un cambio en su postura, el Banco de México podría sufrir una pérdida de credibilidad y generar desconfianza en el manejo de la política monetaria y su compromiso de llevar la inflación al 3 por ciento.