130 mil desaparecidos: certeza sobre 43 mil, pero sólo 3,800 investigaciones
La presentación este viernes de la versión desglosada del registro de personas desaparecidas en México ha generado una gran polémica y desconfianza sobre los datos presentados.
Durante mucho tiempo, México careció de una base de datos confiable de víctimas de este delito, porque, hasta hace ocho años, ni siquiera estaba tipificado el delito de desaparición cometida por particulares, aparte de los casos de desaparición forzada, cometida por agentes del Estado.
Andrés Manuel López Obrador creó, en 2019, la Comisión Nacional de Búsqueda que dio origen al Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas.
Pero las cifras siguieron aumentando en su gobierno. López Obrador anunció un análisis de los casos, para verificar que no hubiera entradas repetidas o casos que fueron solucionados pero seguían apareciendo en la base.
En diciembre de 2023, su gobierno presentó una depuración de la lista, como la que se acaba de presentar, pero no agradó a colectivos y organizaciones porque eliminó más de 21 mil casos. De los 113 mil casos que se contaban entonces, el Gobierno lo dejó en 92 mil.
Investigaciones periodísticas descubrieron que la nueva cifra consideraba localizadas a personas que seguían desaparecidas, entre otros errores.
Este viernes 27, el gobierno de Claudia Sheinbaum presentó su propio registro. La titular del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), Marcela Figueroa, encargada de la nueva clasificación, ha señalado que a día de hoy el país suma 41 mil 328 personas desaparecidas, cuyos casos están registrados con los datos necesarios para su búsqueda y que, además, no han tenido actividad alguna después de que se reportó su desaparición.
Figueroa explicó que, de los 43 mil 128 casos incontestables de personas desaparecidas, las fiscalías sólo iniciaron una investigación en 3 mil 869 casos. Eso significa que, en casi 40 mil las fiscalías, sobre todo las estatales, evitaron hacerlo. Esta cifra refleja una crítica que comparten buena parte de los colectivos de familiares de personas desaparecidas en México en estos años de violencia: la negligencia, apatía o desidia de las fiscalías a la hora de tomar denuncias. Y más aún, de investigar los casos que les llegan.
Dijo que en el 33% de los registros (43 mil 128 personas) no se ha encontrado ninguna actividad de la víctima en los cruces con bases de datos realizados tras la desaparición. De este número, definido como “sin actividad a la fecha”, solo 3 mil 869 personas tienen abierta una Carpeta de Investigación (CDI) en las fiscalías, mientras que 26 mil 611 cuentan únicamente con un reporte de desaparición. “La diferencia entre ‘un reporte’ y ‘una carpeta’ es que [con] los reportes formalmente no inician una investigación dentro de la fiscalía”, precisó.
Organizaciones de la sociedad civil piden que se trabaje en subsanar los más de 40 mil casos en que los registros presentan errores o carencias, bajo la idea de que un reporte deficiente no es suficiente para sacar casos de la base de datos.
¿Cómo es posible que haya más de 40.000 personas reportadas como desaparecidas que se han casado, o han tenido hijos, o han cambiado su domicilio, o han declarado impuestos, después de que se reportara su desaparición? Estas y otras preguntas dibujan la incertidumbre en estas horas.
En los últimos 20 años, México ha vivido sometido a unos niveles de violencia altísimos. La evolución de los grupos criminales vinculados al tráfico de drogas, la creación de brazos armados especializados por parte de estos grupos, las peleas de los sucesores, su posterior independencia e incursión en nuevos modelos de negocio, y los titubeos del Estado ante todo ello, definen el horror. En este contexto, miles de personas han desaparecido a manos del crimen organizado, resultado de sus venganzas, o reclutados, esclavizados a su servicio. También hay otras tantas que han desaparecido a manos del Estado, del Ejército, la Armada, policías estatales y municipales…
El verdadero problema de fondo es la nulidad en muchos casos de las fiscalías en las investigaciones y la soledad de las familias de personas desaparecidas, convertidas a la fuerza en los verdaderos investigadores de sus casos.
El Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro, que ha acompañado decenas de casos de personas desaparecidas en la última década y media, señaló: “Reconocer que únicamente hay 3 mil 869 carpetas de investigación abiertas, evidencia los obstáculos que enfrentan las familias para denunciar, especialmente en contextos de riesgo, donde prevalecen redes criminales que alcanzan a las fiscalías”.
El noviembre Sheinbaum anunció que se preparaba la revisión del RNPDNO, y que derivado de las reformas a la Ley General en Materia de Desapariciones existía la obligación de abrir una carpeta de investigación en cada denuncia, que debía incorporarse a la Base Nacional de Carpetas de Investigación de Personas Desaparecidas y No Localizadas.
Sin embargo, los datos presentados este 27 de marzo resultaron decepcionantes y preocupantes tanto para colectivos de familiares como para organizaciones de la sociedad civil, pues evidencian las fallas de origen de las fiscalías y los ministerios públicos.
LAS CIFRAS
Al presentar un informe actualizado del Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas, al presentar los avances derivados de la revisión y depuración del sistema Figueroa aportó las siguientes cifras:
“De 2006 a la fecha hay 130,178 registros de personas que continúan con estatus de desaparecidas”, precisó durante la conferencia diaria del Gobierno Marcela Figueroa, titular del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP).
La funcionaria detalló que, de 1952 a 2026, hay un registro de 394,645 personas desaparecidas, de las que 262,111 se localizaron, es decir, el 66% del total, y de ellas el 92% aparecieron con vida.
Además, explicó que los registros desde 2006 suman 130,178 casos, divididos en 3 grupos según la información disponible.
El primer grupo, dijo, “corresponde a 46,742, el 36% del total que no tienen datos completos”, lo que dificulta su búsqueda.
El segundo son 40,308 casos (31%) con datos suficientes y “actividades posteriores a la fecha de su desaparición”, incluyendo matrimonios, trámites civiles y registros en el INE. Informó además que gracias a los nuevos mecanismos, “ya fueron ubicadas 5,269 personas” mediante verificación directa.
El tercer grupo incluye “43,128 casos, el 33% del total”, con datos completos pero sin actividad reciente identificada. En este último grupo, sólo 3,869 cuentan con carpeta de investigación, mientras que más de 26 mil son simples reportes sin indagatoria formal.
Por otra parte, detalló que de octubre de 2024 hasta marzo de 2026, se han localizado 31,946 personas con reporte de desaparición.
