EEUU amenaza a Putin: “Si Rusia interviene en Ucrania, habrá respuesta”

El secretario de Estado de Estados Unidos se reúne con la ministra de Asuntos Exteriores alemana en plena escalada

Europa sigue buscando protagonismo en la solución de la crisis provocada por la presencia masiva de tropas rusas en la frontera con Ucrania con la supuesta intención de invadir el país. Excluida de las conversaciones que Moscú mantiene formalmente con Estados Unidos y la OTAN, la ministra alemana de Asuntos Exteriores, Annalena Baerbock, ha aprovechado la escala este jueves en Berlín del secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, para invitar a sus colegas de Francia y Reino Unido.

“El tema sobre la mesa no es nada más y nada menos que mantener el orden de paz europeo. Para Europa es una cuestión existencial”, declaró Baerbock.

La reunión a nivel ministerial del llamado cuarteto transatlántico -Transatlantic Quad-en víspera del encuentro que Blinken mantendrá en Ginebra con su homólogo ruso, Serguei Lavrov, visibiliza la aspiración de Europa a participar en la solución de un conflicto que afecta en primer término a la seguridad del continente europeo, si bien el “Quad” es un formato que tiene su origen en el G-7 y no en la Unión Europea.

Nada ha trascendido en detalle de las deliberaciones de un cuarteto salvo que sus posiciones son divergentes en cuanto a la defensa de Ucrania y a las sanciones que se aplicarían a Rusia en caso de agresión. Mientras que Estados Unidos y Reino Unidos prometen ayuda militar, Francia y Alemania rechazan el suministro de armamento a Kiev. Frente a un Estados Unidos que pone sobre la mesa la exclusión de Rusia del sistema internacional de pago, los europeos se resisten por las consecuencias que eso tendrían en sus economías. Sólo Alemania, depende en un 47% de las importaciones de gas ruso, un suministro que no podría pagar si se desconecta a Moscú del Swift.

“Las sanciones tienen sentido cuando son efectivas y tocan a quienes van dirigidas”, declaró Baerbock en rueda de prensa con Blinken al término del encuentro. Y por el momento, no hay acuerdo en Europa sobre qué sanciones se adoptarían y en qué ámbito. La única novedad en ese asunto es la aparente disposición del Gobierno alemán a hablar del controvertido gaseoducto Nord Stream II, al que Estados Unidos se ha opuesto sistemáticamente por razones geopolíticas. Resumido por Blinken, “estamos en consultas muy estrechas con los países e instituciones europeos y espero que si llega el momento que nadie desea, actuaremos enérgicamente y de manera coordinada en la imposición de consecuencias a Rusia”.

Precisamente, en lo que a castigos se refiere, Estados Unidos impuso hoy sanciones a cuatro ucranianos, entre ellos dos diputados, a quienes acusa de trabajar con los servicios secretos rusos (FSB) y de “actividades desestabilizadoras” en Ucrania, informó Afp. Estas medidas tienen como objetivo “revelar y contrarrestar los esfuerzos de desestabilización que Rusia lleva a cabo en Ucrania”, señaló en un comunicado el jefe de la diplomacia estadounidense, Antony Blinken, quien subrayó que no tienen nada que ver con la batería de sanciones que Occidente impondría a Rusia si invade Ucrania.

ADVERTENCIAS

Mientras el presidente Vladimir Putin sigue marcando la agenda, la narrativa de EEUU y de Europa se mantiene en el terreno de la advertencia. “Estamos en un punto crucial. No podemos decidir por Moscú, pero sí dejar claras las graves consecuencias de cualquier incursión en Ucrania”, reiteró Blinken y añadió que independientemente del camino que escoja Rusia “se encontrará con Estados Unidos y sus aliados. “Rusia no puede igualar la alianza que construye Estados Unidos con sus socios. Si interviene, habrá respuesta”, advirtió.

Baerbock se pronunció en la misma dirección, pero sin concretar la respuesta. Destacó que la salida de la crisis es política, si bien el comportamiento ruso habla otro idioma, en Bielorrusia y en la zona fronteriza con Ucrania. “Instamos a Rusia a tomar medidas para reducir la tensión”, porque “una mayor agresividad tendría graves consecuencias”, dijo.

Pero si la reunión en sí misma del cuarteto era una forma de reclamar un papel para Europa, o visibilizar unidad y respaldo de Occidente ante la cita de Blinken con Lavrov, la estrategia disuasoria no ha funcionado. En plenas deliberaciones del “Quad”, el ministerio ruso de Defensa anunció maniobras navales en el Atlántico, el Ártico, el Pacífico y el Mediterráneo. Se movilizarán más de 140 buques de guerra y de apoyo, cerca de 60 aviones, 1.000 elementos de equipamiento militar y alrededor de 10.000 militares. Rusia también mantiene la presión militar en la frontera ucraniana al desplegar nuevas tropas en Bielorrusia. Unas acciones que constituyen la respuesta del Kremlin a las advertencias de Joe Biden de que una posible invasión de Ucrania sería un “desastre” para Rusia.

Con el anuncio de estos ejercicios urbi et orbi, Moscú hace una demostración de fuerza en zonas estratégicas para Washington como es el Pacífico o cercanas a países con conflictos enquistados y en los que Rusia, como ya dijo Lavrov tras su encuentro reciente con Baerbock ha jugado y puede jugar un importante papel. Citó entre otros casos Siria, Libia e Irán, otro de los asuntos abordados por el “Quad” en una semana de negociaciones en Viena calificada por Baerbock y Blinklen de “determinante”.

ENCUENTRO CON LAVROV

Blinken acude a su cita con Lavrov con el discurso utilizado en ocasiones anteriores y determinado a defender el interés de Estados Unidos y de Europa. “Si Rusia elige el camino de una mayor agresión contra Ucrania, Estados Unidos, junto a sus socios, impondrá costes devastadores para la economía de Rusia, reforzará la presencia de la OTAN en los países aliados en primera línea e incrementará la ayuda de Defensa a Ucrania”, sostiene.

Sobre el encuentro con su homólogo ruso, Serguei Lavrov, ha resaltado que no va a presentar ningún documento de cara a la reunión y que no han hecho “proposiciones a Rusia” en el contexto de las conversaciones: “Tenemos que ver dónde estamos y ver si quedan oportunidades para ejercer la diplomacia y proseguir con el diálogo”, señaló.

Por parte europea, el único foro de diálogo con Rusia y Ucrania, al margen de contactos bilaterales directos o de su participación en el consejo de la OTAN y de la OSCE, es el llamado formato de Normandía. Creado por Alemania y Francia para mediar entre Moscú y Kiev, de ese formato nacieron los acuerdos de Minsk. Denunciados por incumplimiento tanto por Rusia como por Ucrania, todos los esfuerzos de Alemania y de Francia por volver a la mesa de negociaciones han resultado vanos.

Habrá un nuevo intento en los próximos días. Baerbock ha anunciado su intención de viajar a Kiev con su colega francés, Jean-Yves Le Drian, para intentar reactivar ese foro. Desde Moscú, Lavrov afirma estar dispuesto al diálogo y Blinken desde Berlín se ha ofrecido a apoyar el marco de Normandía e incluso a reforzarlo pasando a formar parte del grupo. El ofrecimiento de Estados Unidos, por el momento, no tiene respuesta.

Antes de viajar a Ginebra, Blinken se entrevistó con el canciller Olaf Scholz, pero ese encuentro no fue seguido de declaraciones de prensa.