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Dos Bocas: El Discurso Falso y Triunfalista

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En lo que va de la administración federal que en México encabeza el presidente tabasqueño Andrés Manuel López Obrador, tres han sido los súper megaproyectos o mega obras, con los cuales el responsable del Poder Ejecutivo, busca adornar su periodo de gobierno: El aeropuerto internacional Felipe Ángeles (AIFA); la Refinería de Dos Bocas en el municipio de Paraíso Tabasco, y el Tren Maya; proyecto de tipo turístico que involucra a 5 entidades del sureste mexicano.
Sin embargo., estas obras se han caracterizado, entre otras cosas, por serias irregularidades presupuestales (falta de claridad y transparencia en cuanto a la asignación directa, sin licitaciones públicas); a como también por cuantiosos incrementos a sus presupuestos iniciales; todo enmarcado en el sentir popular que, a final de cuentas, serán estas obras sendos elefantes blancos por, insistimos, por la enorme cantidad de recursos y las deficiencias en su operación.
Los proyectos de infraestructura suelen ser bandera de las plataformas políticas en tiempos de elección; sin embargo, la corrupción que ronda a los procesos de licitación y asignación han convertido a estas tres magnas obras, en epicentros de toda clase de controversias de interés general, porque han involucrado a especialistas, académicos, expertos y al pueblo mexicano, incluido, el tabasqueño.
No obstante, todo lo anterior, podríamos añadirle que estas tres magnas obras, tienen y tendrán un común denominador que no es imperceptible para la sociedad en general; y es el hecho de que se hayan inaugurado o puesto en marcha de manera incompletas; el aeropuerto Felipe Ángeles, fue la primera prueba; toca el turno ahora, a la Refinería de Dos Bocas en Paraíso y, podemos dar por un hecho, que el Tren Maya, también será inaugurado de manera incompleta.
Proyectos o magnas obras (por no decir faraónicas), que implicaron e implican grandes y cuantiosas inversiones que salen de las arcas públicas (dineros del pueblo y de sus impuestos), pero que, desgraciadamente, arrojan y arrojarán pobres resultados; tiempo, dinero y esfuerzo para casi nada o nada.
Todo esto expuestos párrafos arriba, forman parte importante y medular del discurso falso y triunfalista del mismísimo presidente Andrés Manuel López Obrador; del gobierno de la Cuarta Transformación (4T), que es emanado del partido oficial en, para y desde el mismo gobierno; en otras palabras, con esto AMLO quiere mandar un mensaje que dice, “Estamos trabajando y entregando obras”.
Sin embargo, la realidad y la percepción de la gente y de la sociedad (del pueblo noble y bueno), desmiente rotundamente el discurso falso y triunfalista del presidente, su partido y su cuarta transformación; ávidos de reflectores y de más elementos distractores, no dudan en venir a inaugurar “obras” inconclusas, porque lo que cuenta es la foto oficial y cortar el listón.
Estará y/o ya estuvo en Tabasco, el presidente Andrés Manuel López Obrador; vino a inaugurar la refinería de Dos Bocas en el municipio costero de Paraíso, aunque lo mejor dicho o escrito sería, las oficinas administrativas, porque le refinería aún no trabajará en su especialidad (los hidrocarburos); las fotos, los aplausos y las porras estarán a la orden del día, pero ojo, el pueblo no tendrá acceso al inmueble.
Tabasco ocupa el primer lugar nacional en cuanto a desempleo; la refinería no resolverá el problema de la ocupación de la mano de obra calificada y profesional para su operación; no generará derrama económica para apuntalar el despegue y desarrollo de otros sectores de la economía tabasqueña; tampoco acabará con la falta de oportunidades, ni aportará condiciones de desarrollo y bienestar para Tabasco y los tabasqueños.
Especialistas del tema económico y la gobernabilidad, coinciden en que el discurso triunfalista del presidente Andrés Manuel López Obrador, ha sido eficaz para mantener su popularidad, muy a pesar de que los resultados en cuanto al desarrollo económico y la productividad no son como para echar las campanas al vuelo, sino todo lo contrario, ya que los programas sociales y sus tres obras insignias (aeropuerto, refinería y tren maya), se circunscriben claramente en la idea presidencial en pro de los procesos electorales venideros y de hacer que su partido conserve todos los espacios de poder y decisión; obviamente con fuerte carga de ideología “LópezObradorista”, del vamos bien, a pesar de los conservadores y los fifís.

Mario Gómez y González

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