LA DOBLE MORAL DE HIGINIO MARTÍNEZ
La reciente reunión del senador Higinio Martínez en Texcoco con sus aliados de “Mexiquenses de Corazón” ha dejado al descubierto una estrategia que poco tiene que ver con la lealtad al proyecto de la 4T.
Bajo el discurso de respaldar a la gobernadora Delfina Gómez y a la presidenta Claudia Sheinbaum, el senador ha instruido a su estructura desplegarse en todo el Estado de México con un único objetivo: posicionar su propia marca personal.
Martínez Miranda busca asegurar el control de los municipios de cara al 2027, utilizando la maquinaria pública y económica local para pavimentar su camino hacia la gubernatura en 2029.
Su pretensión de que la voluntad popular le pertenece, exigiendo “respeto” por sus plazas, es una muestra clara de una política de cuotas sobre la de principios.La incongruencia del senador se hace evidente en su silencio selectivo.
Mientras se muestra implacable con sus adversarios internos, guarda un mutismo absoluto ante escándalos de abuso de poder por parte de actores externos.
Esta omisión, que protege sus intereses personales sobre el interés público, confirma que para el senador la valentía política tiene un precio y una fecha de vencimiento.
