Salir de prisión y encontrar empleo: el reto que persiste en el Edomex

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La discriminación y los antecedentes penales continúan siendo obstáculos para miles de personas que recuperan su libertad. Autoridades reconocen que el estigma social dificulta su acceso al mercado laboral formal

Recuperar la libertad tras haber cumplido una condena no asegura la reinserción social ni la laboral. En el Estado de México, pesa más el estigma que la capacitación, reconoció el secretario del Trabajo, Norberto Morales Poblete, al referirse a las dificultades que enfrentan las personas que buscan empleo después de salir de prisión.

Tras la presentación del programa Apoyo al Desempleo para el Bienestar en el Cosmovitral de Toluca, el funcionario admitió que la contratación de personas que estuvieron privadas de la libertad encuentra resistencias.

De acuerdo con la Encuesta Nacional de Población Privada de la Libertad (ENPOL) del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), 54.2% de las personas próximas a recuperar su libertad considera que le será muy difícil o incluso imposible encontrar trabajo una vez que salga de prisión.

A ello se suma el peso de los antecedentes penales; en ese sentido, organizaciones dedicadas a la reinserción social han documentado que la discriminación durante los procesos de contratación continúa siendo una de las principales barreras para acceder a una fuente de ingresos formal.

Una segunda oportunidad que no siempre llega

Morales Poblete afirmó que la dependencia trabaja junto con autoridades estatales y federales para construir alternativas que permitan a esta población reincorporarse a la vida productiva.

Reconoció que el desafío va más allá de la capacitación o la generación de vacantes, pues involucra percepciones sociales arraigadas.

Si ya cumplieron con la justicia y con la sociedad, tienen derecho obviamente a reinsertarse”

Según datos del sistema penitenciario, el Edomex concentra cerca de 35 mil personas privadas de la libertad, la población penitenciaria más grande del país. 

Cada año, miles de ellas recuperan su libertad y enfrentan la búsqueda de empleo como uno de los primeros desafíos para reconstruir su proyecto de vida.