El precio de estar preso: denuncian cuotas, amenazas y castigos en penal de Chalco

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Familiares de Personas Privadas de la Libertad aseguran que dentro del Centro Penitenciario y de Reinserción Social de Chalco existen presuntos cobros irregulares a visitantes e internos. Acusan que quienes no pagan son víctimas de amenazas, agresiones y otras sanciones

Además de enfrentar una condena, algunos internos del Centro Penitenciario y de Reinserción Social (CPRS) de Chalco tendrían que pagar cuotas semanales para evitar represalias, de acuerdo con denuncias realizadas por familiares de Personas Privadas de la Libertad (PPL), quienes acusaron la existencia de presuntos cobros irregulares, amenazas y castigos dentro del penal conocido como Huitzilingo.

Marina “N”, quien desde hace una década acude cada semana a visitar a su hijo, sentenciado a 15 años de prisión por robo con violencia a transporte público, aseguró que las restricciones para los visitantes se han endurecido y que los pagos exigidos son cada vez mayores.

Acusan cobros para ingresar artículos básicos

De acuerdo con su testimonio, algunos custodios exigen cantidades que van de 300 a 600 pesos para permitir el ingreso de artículos de primera necesidad como jabón, pasta dental, papel higiénico y otros productos básicos.

“No nada más son los custodios quienes extorsionan, también hay otros internos los que se encargan de cobrar y en la visita tenemos que dejar el dinero a nuestros familiares, de lo contrario son castigados o golpeados”, afirmó.

La denunciante sostuvo que las cuotas varían dependiendo del área en la que se encuentre cada interno y de los beneficios que busque conservar dentro del centro penitenciario.

Denuncian cobro de piso dentro del penal

Según el relato de familiares, además de los presuntos cobros realizados durante las visitas, existiría un sistema de “cobro de piso” operado por internos que mantienen control sobre algunas áreas del penal.

Aseguraron que quienes no pueden cubrir las cuotas son considerados “morosos” y enfrentan distintos tipos de represalias.

“Los internos que no pueden pagar sufren acoso constante, son golpeados y sus familias reciben amenazas telefónicas para obligarlas a pagar durante las visitas o mediante depósitos”, señaló Marina.

De acuerdo con la denuncia, los pagos semanales pueden alcanzar hasta mil pesos entre las cuotas exigidas por custodios y las extorsiones atribuidas a otros internos.

Castigos y condiciones denunciadas

Los familiares también acusaron que los internos que se niegan o no tienen recursos para cubrir los pagos son sometidos a castigos.

Entre las prácticas denunciadas se encuentran presuntos aislamientos en condiciones precarias, restricciones al acceso al agua potable y cobros para utilizar regaderas o sanitarios.

Marina aseguró que, debido a que ha logrado cubrir los pagos solicitados, su hijo no ha sido víctima directa de agresiones recientes; sin embargo, afirmó que otros internos sí han sufrido represalias.

La extorsión es un delito de alto impacto

El delito de extorsión, incluyendo las llamadas realizadas desde centros penitenciarios y el denominado “cobro de piso”, es considerado de alto impacto en México.

De acuerdo con la legislación vigente, este delito puede ser sancionado con penas que van de 15 a 25 años de prisión, e incluso alcanzar hasta 42 años cuando existen agravantes como el uso de violencia.