Homilía organizada por mesa directiva en honor a San Antonio de Padua de Texcoco
Fray Martín rector de Catedral de Texcoco presidio la celebración eucarística en el Mercado San Antonio
Dentro del 72 aniversario de este centro de abasto, denominado San Antonio en Texcoco, ante, Pascual Teoyotl, Tomás Portugués Miranda, Dulce Cabrera y Juan Portugués Miranda, de la Mesa Directiva de la asociación de comerciantes, el Pbro. Martín Alejandro Torres Muñoz rector de la Catedral Texcocana, en su homilía dijo que es un día muy especial para todos los asistentes, entre ellos el alcalde Nazario Gutiérrez Martínez, quien cumplió años este viernes.
En esta celebración eucarística, recordamos a San Antonio de Padua (de Lisboa), patrono de este mercado que lleva su nombre, pidámosle que nos ayude a vivir con un corazón sencillo, generoso y lleno de esperanza, bendición en toda actividad para llevar una vida de alegría y humildad frente a nuestros semejantes, dejar todo sin rencor. Atestiguado Nazario Gutiérrez y Yesenia Armas Tobón…
Previamente, Fray Martín Alejandro compartió el Evangelio de este día 13, según san Lucas: 2, 41-51. Los padres de Jesús solían ir cada año a Jerusalén para las festividades de la Pascua. Cuando el niño cumplió doce años, fueron a la fiesta, según la costumbre.
Pasados aquellos días, se volvieron, pero el niño Jesús se quedó en Jerusalén, sin que sus padres lo supieran. Creyendo que iba en la caravana, hicieron un día de camino; entonces lo buscaron, y al no encontrarlo, regresaron a Jerusalén en su busca.
Al tercer día lo encontraron en el templo, sentado en medio de los doctores, escuchándolos y haciéndoles preguntas. Todos los que lo oían se admiraban de su inteligencia y de sus respuestas.
Al verlo, sus padres se quedaron atónitos y su madre le dijo: “Hijo mío, ¿por qué te has portado así con nosotros? Tu padre y yo te hemos estado buscando llenos de angustia”. Él les respondió: “¿Por qué me andaban buscando? ¿No sabían que debo ocuparme en las cosas de mi Padre?”.
Ellos no entendieron la respuesta que les dio. Entonces volvió con ellos a Nazaret y siguió sujeto a su autoridad. Su madre conservaba en su corazón todas aquellas cosas. Palabra del Señor…
Durante la explicación, comento, un santo que conquistó corazones no por el poder, sino por la bondad. No por la riqueza, sino por su cercanía a los más pobres. No por los aplausos, sino por su amor a Dios y a las personas.
Siglos después, millones de personas siguen encontrando en él un amigo, un intercesor y un compañero de camino. Alguien que nos recuerda que la fe se hace visible cuando compartimos, ayudamos y tendemos la mano a quien lo necesita. En este día tan especial, pidámosle que nos ayude a vivir con un corazón sencillo, generoso y lleno de esperanza, remarcó. San Antonio de Padua, ruega por nosotros.
