Bosques del Edomexpodrían contar con viveros comunitarios para combatir la deforestación
El proyecto busca fortalecer la reforestación y generar beneficios económicos, alimentarios y medicinales para los ejidatarios
En los próximos tres años, los bosques del Estado de México administrados por ejidatariospodrían contar con viveros comunitarios para producir sus propios árboles destinados a las labores de reforestación.
Así lo informó el director general de la Protectora de Bosques del Estado de México (Probosque), Alejandro Santiago Sánchez Vélez, quien recordó que actualmente más de 89 mil hectáreas forestales son vigiladas y protegidas por núcleos agrarios.
Producción de plantas nativas
Actualmente, la producción de árboles destinados a la reforestación está a cargo de los 17 viveros de Probosque, distribuidos en diferentes regiones de la entidad, los cuales este año lograron producir alrededor de seis millones de plantas.
Sánchez Vélez explicó que estos viveros recolectan semillas directamente de los bosques para conservar el germoplasma propio de cada región y producir especies adaptadas a las condiciones locales.
Los 17 viveros se encargan de recolectar las semillas de los bosques para que tengamos germoplasma de la zona y posteriormente producir las plantas.Alejandro Santiago Sánchez Vélez, director de Brobosque.
El funcionario destacó que utilizar especies nativas incrementa las probabilidades de supervivencia de los árboles, ya que están adaptados al suelo, al clima y a las condiciones ambientales de cada ecosistema.
De acuerdo con datos de Probosque, durante los últimos dos años la supervivencia de los árboles reforestados ha alcanzado 80 por ciento, porcentaje que podría aumentar con la implementación de viveros administrados por los propios ejidos.
Beneficio para las comunidades
Además del impacto ambiental, la estrategia busca generar beneficios económicos, alimentarios y medicinales para las comunidades forestales.
Los viveros podrán producir, además de especies forestales, árboles frutales nativos y plantas de uso tradicional, como el cuachalalate, reconocido por sus propiedades medicinales.
También representa una oportunidad económica, porque pueden establecer árboles frutales nativos y especies con valor medicinal o alimentario.Alejandro Santiago Sánchez Vélez, director de Brobosque.
Con ello, los ejidatarios podrían comercializar frutas y otros productos forestales, destinarlos al consumo familiar o aprovechar los conocimientos tradicionales relacionados con el uso de plantas medicinales.
Asesoría técnica de Probosque
Para poner en marcha los viveros, Probosquebrindará asesoría técnica a los ejidatarios sobre la recolección de semillas, la producción de plantas y los cuidados necesarios para su desarrollo.
Asimismo, las semillas podrán ser procesadas y conservadas en el Banco de Germoplasma del organismo, con el objetivo de preservar la diversidad genética y fortalecer la resistencia de las especies.
En algunos casos, los propios ejidatarios podrán recolectar las semillas y entregarlas a Probosque, que posteriormente les devolverá las plantas listas para ser utilizadas en programas de reforestación y restauración forestal.
