Más del 60% de los verificentros del Edomex ha sido sancionado en la actual administración
Las inspecciones detectaron principalmente fallas técnicas en los equipos de verificación. El Gobierno estatal endureció la vigilancia y busca cerrar el paso a prácticas irregulares como los llamados “brincos”.
Si recientemente verificaste tu automóvil en el Estado de México, es muy probable que el centro al que acudiste haya sido inspeccionado por las autoridades ambientales. De hecho, más de 6 de cada 10 verificentros de la entidad han recibido algún tipo de sanción durante la actual administración, principalmente por incumplimientos técnicos detectados en las revisiones oficiales.
La secretaria del Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible, Alhely Rubio Arronis, informó que los 164 verificentros del estado ya fueron inspeccionados y que, como resultado, más del 60% registró la clausura parcial de entre una y cinco líneas de verificación.
Sin embargo, aclaró que estas sanciones no significan el cierre total de los establecimientos, ya que únicamente dejan de operar las líneas donde se detectan anomalías, mientras el resto del verificentro continúa brindando servicio.
¿Qué encontraron las autoridades?
Aunque entre los automovilistas persiste la percepción de que algunos verificentros expiden hologramas de manera irregular, la funcionaria explicó que las principales anomalías detectadas durante las inspecciones tienen otro origen.
La mayoría de las sanciones, dijo, se relaciona con equipos que no recibieron mantenimiento en los plazos establecidos, presentaban deficiencias técnicas o no cumplían con las especificaciones exigidas por la normatividad ambiental.
Una vez que una línea es clausurada, el concesionario dispone de entre 30 y 45 días para corregir las observaciones, cubrir las sanciones administrativas y solicitar una nueva inspección para reanudar operaciones.
Van contra los “brincos”
Rubio Arronis explicó que las recientes modificaciones publicadas en la Gaceta del Gobierno del Estado de México buscan reducir los espacios para la corrupción mediante nuevas herramientas tecnológicas y ajustes en la operación de los verificentros.
El objetivo es impedir los llamados “brincos”, una práctica irregular mediante la cual algunos vehículos obtienen un holograma de verificación sin cumplir realmente con la prueba de emisiones contaminantes.
Aunque reconoció que existen señalamientos ciudadanos sobre presuntos pagos irregulares de entre 300 y 400 pesos para obtener hologramas, precisó que hasta el momento la dependencia no ha recibido denuncias formales por esos hechos.
Por ello, exhortó a la ciudadanía a denunciar cualquier posible acto de corrupción para que la Procuraduría de Protección al Ambiente del Estado de México (Propaem) pueda iniciar las investigaciones correspondientes.
Aumentan las clausuras
La secretaria destacó que la vigilancia se ha reforzado durante la actual administración.
Mientras al inicio del gobierno las clausuras representaban menos del 3% de las inspecciones, actualmente ese indicador supera el 7%, lo que refleja un incremento en las acciones de supervisión y en la aplicación de medidas correctivas.
